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Pol&PopAuthor: La Montonera prod.
Un podcast donde damos rienda suelta al triángulo de nuestras cosas favoritas: la política, la cultura pop y la actualidad. @podcastpol Política en serio en tiempos de memes, whatsapp y gifs de gatitos. www.polypop.es Twitter: https://twitter.com/podcastpol Telegram: https://t.me/PolAndPop Language: es Contact email: Get it Feed URL: Get it iTunes ID: Get it Trailer: |
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¿Cancelar la cancelación?
Episode 7
Thursday, 20 February, 2025
En un tiempo y un contexto lejanos, donde el neoliberalismo progresista, el multiculturalismo y las políticas de la identidad tuvieron mayor peso, la derecha construyó un concepto, la cultura de la cancelación, con el que dar la vuelta a uno de sus principales problemas: la democratización de la esfera pública, es decir, la incómoda tendencia a que otras voces aparezcan en el espacio público con un estatuto más o menos equiparado al de quienes han manejado de forma tradicional los límites y el contenido del decir político. Con el asunto se ha hecho mucha carrera (también desde tribunas de izquierda), se han inventado ejércitos de enemigos de paja con LAS que no se podía ni hablar porque todo era hiper-sensibilidad y escándalo y se ha abierto una pipeline de radicalización, desde el yanosepuededecirnada hacia la autocracia tecnobro, al tiempo que la verdadera supresión del discurso tenía forma de tipos penales, querellas y exclusiones de instituciones privadas que solo cortaban por uno de los filos del campo político. Sin embargo, y a pesar de lo efectivo de esta distorsión ofendidita (Lucía Lijtmaer, 2019), la cancelación se ha incorporado al catálogo de técnicas de intervención en la esfera pública de forma transversal. En un campo que se constituye desde la disputa, el término es sonoro pero también exagerado. Se trata de la pretensión de expulsar de esa esfera a enunciados, y a quienes los detentan de forma más reconocible, que lesionan el reconocimiento legítimo de un grupo de participantes en ese campo. La cuestión es, entonces, trágica porque esa comunidad debe encontrar formas de hacer efectivas unas reglas básicas de funcionamiento de la esfera pública, al tiempo que las condiciones materiales de ésta incentivan cada vez más las conductas incendiarias, polarizantes y capaces de acumular atención sobre perfiles individuales. En este contexto, hemos invitado a Antonio Gómez Villar porque su libro (Transformar no es cancelar, Verso, 2024) propone un debate centrado en los efectos de la expansión de esta técnica. Por una parte, la ubica como un síntoma del contexto de impotencia política, en el que la ilusión de cancelar ofrece una vía de reacción cierta hacia lo indeseable, pero también delimita el malestar final de esa estrategia, que no puede hacer retroceder con la misma facilidad a las fuerzas que alimentan al discurso o al objeto cancelado. Esta insatisfacción contrasta con la efectividad de otras prácticas, como los escarches o el me too, que sí arañan los límites de la acción política en contextos que se encontraban varados y alteran del campo de lo decretado como “normal” hasta entonces. No se trata, por lo tanto, de eliminar herramientas de la caja, de, digamos, cancelar la cancelación, sino de mirar más allá de “lo que nos sale” dentro de un campo político diseñado para esas formas fijadoras de acción – reacción. Propone, en cambio, pensar en cómo puede operar una potencia plebeya capaz de ganar el sentido común no a través de la reducción de la política a un único campo, identidad o lucha central que define lo político, sino de singularidades valientes que amplían el campo de lo posible para todas las formas de vida. No es el paseo más cómodo, pero merece la pena recorrerlo.